jueves, 22 de abril de 2010

Primavera que no llega

Sí, es un título un poco moñas, pero qué le vamos a hacer. De hecho, hay una canción de mi "amigo" Pau Donés, que se llama así. Pero es la sensación que tengo ahora, la de un invierno muy muy largo y que no se acaba. Pero más que la sensación de que no se acaba el invierno, es la sensación de tener la miel en los labios, es decir, unos pocos dias de sol y buen tiempo, para enseguida ponerse "feo" de nuevo.

Pero no he creado ésto para hablar del tiempo atmosférico, para eso podeis mirar los blogs de Jose A. Maldonado o Paco Montesdeoca ... Lo de la primavera es una especie de metáfora, insisto, moñas, para definir un poco el estado que tengo ahora mismo, pero que no es nuevo, sino que llevo arrastrando años, sólo que ahora parece que se hace más evidente. ¿Será por la cercanía de los 30? Parece un topicazo, pero creo que algo de razón tiene dicho topicazo. Es algo simbólico, pero hace algo de pupa.

Hasta ahora existían en internet esas herramientas llamadas msn, facebook, tuenti, twitter ...etc, que pretenden crear redes sociales o fortalecer las ya existentes. Y yo soy usuario activo de algunas de ellas, pero básicamente, al final sólo sirven para enseñar las fotos a tus colegas mas o menos allegados, saber qué es de la vida de aquel amigo/a que tienes olvidado, pero te da pereza llamar por telefono o incluso enviar un correo electrónico, compartir alguna chorrada que has visto en youtube, y poco más. Por lo menos éstos son los usos que yo le doy. Ésto que cuento es para introducir en el tema de la necesidad de abrir un blog, digamos, abrir una forma un poco más seria e intima de contarle cosas a la gente de confianza.

Porque en éste mundillo de redes sociales y de esa necesidad imperiosa de estar conectados con nuestra gente en todo momento con nuestro móvil, ordenador portatil, blackberry, iphone o cualquier otra chuminada electrónica (entrad en cualquier Starbucks y sabreis de lo que hablo), al final, entre tanto rollo, al final acabas abriendo un blog para que lo lean 3 o 4 personas (o 5) pero todas de cierta confianza porque te das cuenta de que los demás no entran en ese círculo, por muchos "guapo", "majo", "k tal" etc, que te dediquen en cualquiera de las redes sociales anteriormente mencionadas. A veces es sólo un compañerismo maquillado. Por supuesto que es válido, no se me malinterprete, pero a veces se echa en falta algo más, y aquí es donde entra en acción la magia del blog. Un rincón íntimo, donde entrais tú y la gente de tu confianza, una especie de zona VIP en tu bar preferido.

Ésto puede tener doble lectura, pues puede interpretarse como, un lugar donde el sujeto en cuestión se encierra y aisla del mundo exterior, fruto de ese mundo aparte que es internet. En mi caso, no creo que sea así hasta ese punto, nunca he sido un friqui enganchado a internet, pero sí que me aprovecho de las herramientas que me facilita, como creo que a todos, que ahora mismo sin internet no podríamos vivir, pero si así se diera el caso, sobreviviríamos. Hay que ver, y a ésto le llaman progreso ...

En fin, como veo que me enrollo, y os habeis debido de perder, voy a volver a lo de la metáfora de la primavera. Llevo esperando esa primavera desde hace años, porque siento que vivo en una especie de invierno siberiano. Supongo que toda la vida la he visto de esa manera, pero quizá ahora se recrudece de manera especial considerando ciertos factores puntuales: Chaval de 29 a punto de cumplir 30, en paro, soltero, en casa de sus padres, que no soporta a su padre y a su madre cada vez la entiende menos, pero quienes a la vez le han cubierto de cariño y que él no sabe valorar porque está cada vez más metido en su propia maraña. A los problemas de siempre, se le juntan los propios de la edad o de su situacion personal de siempre.

Y yo no sé si es todo una cuestion de vaguería o de desidia, o de autocompasión o de qué, pero visto desde fuera, muchos podrían decir que efectivamente es una cuestion de que no me pongo las pilas y no hago por mejorar la situación. Yo les diría que la mente humana es como un motor al que hay que ponerle combustible. Sin él, no funciona, por mucho que te digan desde fuera lo que debes hacer.

Bueno, como creo que me estoy empezando a empañar, voy a reposarlo, y entre tanto pinchad más arriba, que os dejo con una canción que refleja ahora mismo mi estado mental. Mañana a lo mejor pongo a AC/DC o Judas Priest ...

2 comentarios:

  1. ¡Primer en comentar! ^^

    A ver, lo que te pasa es que los árboles no te dejan ver el bosque. ¿Por qué buscas una primavera cuando el invierno siberiano también tiene su parte positiva? Hala, ya le dí la vuelta a tu metáfora, jajajaja.

    ¡Besos!

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  2. Como ya te he dicho en el "Caralibro" bienvenido al mundo Blogger.

    Esto engancha, ya verás

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